Publicadas las listas de admitidos y no admitidos en las escuelas

El pasado viernes, 25 de abril de 2014, era la fecha límite para la publicación de las listas de admitidos y no admitidos en cada uno de los centros escolares para el curso escolar 2014/2015.

Como cada año, nuestro barrio tiene que sufrir la falta de plazas para la ingente cantidad de niños que se incorporan por primera vez al cole, por estar mal distribuida la zona educativa respecto a la cantidad de niños pequeños que viven aquí y, por tanto, teniendo que recurrir a centros próximos pero de otra zona en condiciones inferiores a los de dicha zona. Esto está muy bien cuando quieres ir a un cole que te gusta donde no te corresponde, pero es un problema cuando no hay plazas suficientes donde te corresponde y en condiciones normales estás casi descartado de partida.

Cuando se solicita plaza en un colegio hay un baremo que puntúa determinadas condiciones, algunas objetivas e inmodificables, pero otras que son supuestamente objetivas, aunque muy variables.

Por ejemplo, alguna subjetiva que te puntúa es que el padre, o madre, o tutor legal, trabaje en el centro donde se solicita plaza, así como si ya tiene algún hermano cursando estudios en él. En este caso es complicado falsear esta información, pero hay otras informaciones que son susceptibles de ser “adulteradas”.

Un ejemplo de lo que las leyendas urbanas dicen que ocurre, porque quizás la corrupción sólo existe a nivel político pero nunca a nivel del ciudadano común, es la renta y su manipulación.

Ya no se puede manipular el importe que cada uno declara en su renta personal porque ya no se presentan unas fotocopias susceptibles de manipulación, sino que se le autoriza a Educación que solicite a la agencia tributaria los datos de renta necesarios para baremar este criterio que afecta a los ingresos familiares.

Hay quien cuenta que podría ser posible que algunas familias acordaran una separación familiar que es sólo vigente en los “papeles” pero que luego, de forma efectiva, esa familia conviviera normalmente bajo un mismo techo. No obstante, esto no sólo afectaría al criterio que puntúa a favor de la familia monoparental, sino también al criterio de la renta anual per cápita. Baste que esa separación acuerde que el hijo se quede con el padre/madre/tutor con menos ingresos. No sé si será verdad o son las típicas fanfarronadas y leyendas urbanas que algunos son capaces de convertir en argumentos alrededor de una mesa para justificar lo buenos padres que son y los grandes logros que son capaces de hacer por conseguir plaza para su hijo en un colegio determinado, quizás atropellando por el camino a otros padres que en condiciones reales merecen más ese lugar.

Otra de las leyendas urbanas que circulan es que algunos censan a sus hijos en el domicilio de un familiar, habitualmente los abuelos, aunque a veces quizás otros. Cuando oyes estas cosas nunca sabes qué parte es real y qué parte es ficción. Si tienes la suerte de tener un trabajo o domicilio para el pequeño aspirante a estudiante en el colegio que quieres, aunque no sea el tuyo ni sea el real, en la proximidad del centro, también te puedes apuntar un buen tanto en la suma de puntos para adelantar posiciones a la competencia. Aquí hay muchos criterios que se pueden interpretar ya que se supone que si los padres son los responsables, que el hijo esté empadronado en la casa de los abuelos no debería ser condición suficiente, pero como esto no se comprueba porque consumiría tiempo y recursos y cuando se puede comprobar pasa demasiado tiempo como para que los que hayan perdido la batalla se planteen luchar por sus derechos o volver a su intención inicial cuando ya se hayan adaptado a otro centro, pues al final la cosa queda así. No obstante estas cosas no se hacen de un día para otro, se planifican con tiempo ya que el certificado de empadronamiento tiene que tener un año o más, supongo que se pretenden evitar cambios en las semanas previas pero las leyendas urbanas dicen que hay quien ya empieza a planificar estos cambios al poco de entrar en la guardería…

Es posible incluso cambiar la residencia de la familia completa, aunque en nuestro caso, en el PAU de Navia, esto es más raro porque se supone que una de las condiciones para disfrutar de las viviendas de protección es residir en ellas habitualmente, así que el tema del traslado del empadronamiento fuera de aquí podría traer otras consecuencias peores, si es que este punto se investiga, que esto, y lo de alquilar los pisos daría para otro artículo…

Es evidente que las condiciones de cada uno cambian y es posible que cuando accediste a la plaza vivieras o trabajaras en proximidad y que luego te fueras a vivir a otro sitio, así que no necesariamente quien no cumple las condiciones es el resultado de haber hecho trampas. Me refiero a quienes han buscado artificialmente las condiciones necesarias para ir dopado a la competición y, por tanto, tener ventaja sobre otros que compiten por el limitado número de plazas.

Tampoco quiero que nadie mire mal el tema de las familias numerosas ni de las discapacidades, ya que a veces una familia numerosa se convierte en tal por el hecho de tener un hijo con alguna discapacidad parcial y, del mismo modo, hay discapacidades que puntúan que no son notables, es decir que podemos pensar que alguno ganó una plaza por hacer trampa con el nivel de discapacidad y estamos equivocándonos al no considerar que efectivamente esa persona tiene alguna diferencia que no sabemos apreciar, quizás un problema de vista, oído, u otro. Además, en casos como discapacidades siempre intervienen profesionales ajenos al entorno familiar, por tanto es bastante más complicado influenciar para que se alteren las apreciaciones profesionales al respecto.

También es cierto que a veces algunos criterios son poco justos como por ejemplo la distancia al centro: Si estás en zona 6 puntos y si está limítrofe 3 puntos. A lo mejor resulta que el colegio al que optas está en una zona limítrofe pero que resulta estar a 100 metros de tu casa. Quizás un criterio de distancia y uno de zona mixtos o independientes sería más equitativo.

¿Y tú? ¿Has conseguido la plaza que querías para tu hijo este año? Si ha sido sin ninguna trampa: ¡Felicidades!

Cultura y Educación, Vecindad , ,